Sala El Pasaje

#SalaElPasaje es un espacio colaborativo de intercambio, difusión y exposición de artes. 

Nos interesa experimentar e intervenir en los procesos creativos de lxs artistas que participan de esta propuesta induciendo procesos de cooperación y co-participación capaces de activar imaginarios y flujos de empatía grupal.

En este espacio cuestionamos modelos estetizantes de ser y de estar en lo contemporáneo a través de inscripciones políticas individuales y grupales.

El vínculo arte-política es la propuesta curatorial desde el 2017.

...Sólo
hay sombra bajo esta roca roja
(ven a la sombra de esta roca roja)
y te mostraré algo diferente
tanto de tu sombra por la mañana corriendo tras de ti
como de tu sombra por la tarde alargándose hacia ti.
Te mostraré el miedo en un puñado de polvo..."
T.S. Eliot.

Adrián Sosa y Walter Tolaba trasladan su territorio de un modo muy personal, ajeno a cualquier estética contemporánea, demostrando que los ambientes naturales donde habitan ellos y sus antepasados se expresan en sus herramientas, sus historias y sus cuerpos. Estos artistas viven tiempos distintos a los nuestros, construidos en una tierra acérrima y lejana. Trabajan de un modo físico, crudo y primario, no siendo conscientes de lo que generan, sino de lo que dejan tras de sí. Tierra baldía es una acción pictórica - potente y brutal - en la que se expone colaborativamente la belleza en la destrucción y la toxicidad.

Artistas: Adrián Sosa y Walter Tolaba

Coordinación general del proceso creativo: Miguel Angel Vallejo

Curaduría colaborativa.

"Quizá aceptar el reflejo para que alguien sea tu lugar.
Encima de nuestras preguntas aquella recóndita potencia. Manoseando una canción agarrada de cualquier traganiquel.
Somos descubridores de lo ajeno que intentamos escapar de la estupidez de lo puro y construir montañitas de felicidad y tristeza, también gobernar un abeto y mirar el mar."

Artistas, texto y curaduría: Andrei Fernández y Lucas Di Pascuale.

PENSAMIENTOS DISPERSOS.
Sin saber a dónde ir, pero con la certeza de que tengo que salir.
Creo que nada ha cambiado en mi modo de producir, en mis modos de hacer. Reviso mis cuadernos, mis notas, mis trabajos anteriores y estoy anclada a esas palabras: Olvido y Memoria; aunque quiera salirme no puedo, aunque quiera irme hacia la abstracción, la memoria está presente, el olvido está presente.
Creo que nada ha cambiado en mi trabajo, es que me siento interpelada por la realidad que me circunda y algo tengo que resolver sobre cómo me afecta, cómo me golpea, hacer arte me sirve para pensarme en el contexto.
PENSAMIENTOS DISPERSOS. Sin saber a dónde ir, pero con la certeza de que tengo que salir reúne una serie de trabajos de diferentes momentos que están atravesados por mi historia familiar, por el cotidiano, por la política, por la información que llega a través de los medios de comunicación que sostienen la lógica del entretenimiento, la impunidad y la impotencia por no poder cambiar las cosas.
Nada nuevo bajo el sol.